Se encuentra usted aquí

Caldo de carne

Solapas principales

Descripción

Un reconstituyente para los días de frío y un ingrediente más en montones de recetas, el caldo es un imprescindible en nuestra cocina. Lo podemos hacer con pollo (incluso con carcasas), con gallina, con carne de ternera, básicamente siguiendo esta misma receta. Y es tan fácil... y muchísimo más barato que comprar caldos envasados de calidad dudosa. Tú hazlo, y verás la diferencia. Ya me dirás, ya...

caldo de carne
bajo en grasas - bajo en carbohidratos - sin gluten - sin lácteos - bajo en calorías
Dificultad: 
Fácil
Tipo de plato: 
entrantes
Para hacer con niños: 
0
Para tupper: 
0
Tipo de receta: 
Receta
Básico

Resumen

Yield
litro
Prep time
5 minutos
Cooking time
1 hora, 30 minutos
Total time
1 hora, 35 minutos

Ingredients

1 kilogram
carne (morcillo, pollo...)
1
hueso de ternera
1
cebolla
1
puerro
2
zanahorias
1
hueso de jamón (opcional)
2 litros
agua
1 pellizco
sal

Instructions

  • En una cazuela o en la olla a presión, tostamos media cebolla pelada, sin aceite y sin nada. No te preocupes de que se chamusque un poco el fondo de la cazuela, eso es lo que buscamos para que el caldo luego tome un color dorado y apetitoso. Lavamos y cortamos las verduras en trozos grandes. 
  • Ponemos  en la cazuela todos los ingredientes, y los ponemos a cocer. Cuando dé el primer hervor, desespumamos la superficie, y lo dejamos cocer durante una hora y media. En olla rápida, ponemos la tapa y lo cocemos veinte minutos.
  • Pasado ese tiempo, retiramos de nuevo la espuma que se haya formado y colamos el caldo a otro recipiente. Lo ideal es dejar que el caldo se enfríe completamente para poder retirar la grasa que se forma en superficie, así que si podemos lo haremos de un día para otro.  O simplemente por tenerlo...siempre viene bien.

Notes

Olvídate de cubitos, de sopas de sobre y de tetra-bricks, de verdad. Su contenido en sal suele ser bastante poco saludable, y puedes tener caldo casero (o los ingredientes para cocinarlo) siempre en tu congelador.  ¿Que no tienes gallina? Pues pollo. O un trozo de carne de ternera. O unas costillas. Espinazo. Hueso de jamón. Todas las variaciones y combinaciones que se te ocurran.  Si te sobra, en un frasco bien limpio y al congelador,  etiquetado. Recuerda, no lo llenes hasta arriba porque al congelar se dilata y puede romper el cristal, y a verás cómo, si coges esa saludable costumbre, al final no podrás pasar sin tu caldito casero. Y con la carne puedes hacer unas magníficas croquetas.

Acompáñalo con fideos, un huevo picado, con jamón york, con picatostes...que lo disfrutes.

¿Qué hago con lo que sobre?: 

Croquetas de pollo

Pongamos que ayer hicimos un rico caldo bien sustancioso, y ahora tenemos mirándonos tristemente desde un plato al pobre muslo de pollo cocido, con la compañía de unos huesos resecos. Tranquilo, pollito, que aún tienes una misión: vamos a hacer contigo unas ricas croquetas. Y no va a quedar de ti ni la sombra.

Platos relacionados: 

Sopa de verduras

Cuando el invierno aprieta, nada mejor que una buena sopa para entonar el cuerpo. Pero hay sopas que soportan hasta las temperaturas más benévolas, como ésta. No hace falta escaldarse la lengua para disfrutar de una combinación de refrescantes vegetales y de un rico pollo, todo en uno y a cucharadas. 

sopa de verdura

Sopa castellana

Cinco minutos, lo juro. Eso es lo que tardo yo en poner a cocer una sopa castellana (o sopa de ajo) que cura todos los males, en uno de esos ratos de actividad frenética praparando mil cosas a la vez.  Os reto a que lo superéis... aunque pondré diez minutos en el cuadro, para que  nadie se sienta mal.

Sopa castellana
Segundos platos sugeridos: 

Cochinillo segoviano

Esta receta guardará para siempre el honor de ser la primera en Mi Menú. Y no es que yo sea especialmente aficionada -aunque con un buen cochinillo te chupas los dedos sí o sí-, es que soy, como la receta, segoviana...hasta las trancas.