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Hojaldre de espinacas

Solapas principales

Descripción

Quien más y quien menos, tiene alguien en casa a quien le cuesta comer verduras. Yo misma, de pequeña, no podía con las espinacas. Desde la perspectiva que me dan los años, no tengo ni idea de por qué. Supongo que me echaban para atrás esas hojas verdes, tan llenas de vitaminas y de suave textura. Con la adolescencia descubrí su mínimo valor calórico, y decidí darles una oportunidad, algo de lo que nunca me arrepentiré. Ahora disfruto con ellas, no sólo por sus propiedades alimenticias, sino por su versatilidad y su sabor. Esta tarta es un ejemplo de cómo convertir unas humildes espinacas en un placer, con poquito trabajo.  

hojaldre de espinacas
plato completo - vegetariano
Dificultad: 
Normal
Tipo de plato: 
entrantes
Para hacer con niños: 
1
Para tupper: 
0
Tipo de receta: 
Receta
  • Tiempo de preparación:
    15 minutos
  • Tiempo de cocinado:
    30 minutos
  • Tiempo total:
    45 minutos

Ingredientes

Raciones
400 grams
espinacas frescas
1 vaso
leche
3 cucharadas
maicena
1 paquete
plancha de hojaldre (redonda)
1 pizca
sal
1⁄2  
cebolla
1 puñado
queso rallado

Instrucciones

Ponemos a calentar el horno a 200 grados, arriba y abajo.

  • Colocamos la  plancha de hojaldre en un molde para tartas ligeramente engrasado, sin estirar la masa al colocarla. Simplemente la dejamos caer de forma centrada, adaptamos y presionamos los laterales contra la pared del molde y recortamos lo que sobre. Si estiramos la masa, al hornear tenderá a volver a su forma inicial y encogerá. Pinchamos la base del hojaldre repetidamente con un tenedor y   metemos dentro una buena cantidad de legumbres secas, que no vayamos a utilizar. Parar que sea más fácil sacarlas interponemos una lámina de papel de hornear. Las legumbres servirán de peso para que la base del hojaldre no se infle al hornear.
  • Por otro lado, picamos la cebolla y la rehogamos en una cazuela grande, con un chorrito de aceite y un poco de sal. Cuando esté blandita, echamos las hojas de las espinacas. Para que os hagais una idea, el volumen de las espinacas crudas es enorme, quizá no quepan en la cazuela todas a la vez, pero echamos las que quepan y con el calor enseguida menguan muchísimo y podremos echar el resto. Al final, diremos: "¿Pero esta birria eran 400 gramos de espinacas?" En cinco minutos estarán todas pochadas. 
  • Si el horno está ya caliente, metemos el hojaldre para cocerlo. Lo horneamos durante 15 minutos, pero siempre vigilando, que cada horno es un mundo y no tiene que hacerse del todo todavía. Después lo sacamos, retiramos las legumbres y dejamos que se enfríe un poco.
  • Disolvemos la maicena en el vaso de leche fría. Lo echamos despacito en las espinacas calientes, y dejamos que espese a fuego lento, sin dejar de remover. En siete minutos añadimos la mitad del queso rallado, le damos dos vueltas para que se deshaga y apartamos del fuego. 
  • Rellenamos el hojaldre con las espinacas, y  lo espolvoreamos con un poco más de queso antes de meterlo en el horno de nuevo. Lo hornearemos quince minutos más, o hasta que veamos que empieza a coger colorcito. 
  • Y ya está. Esas manos, que queeemaaa...
  •  

Notas

Si no tienes ganas de encender el horno y no tienes mucha hambre, ni tiempo, puedes olvidarte del hojaldre y comerte las espinacas a la crema. Es otra cosita, no tan mona, pero están buenísmas igual. Con la tarta ganas en presentación, es más atractiva para los reacios a la verdura y te hace un apaño si hay invitados. Además, seguro que no te quedas con hambre. 

Y si quieres hacer un plato vegano, elimina el queso y sustituye la leche de vaca por leche de soja, de avena, o mejor, de almendras. Y si tienes las espinacas congeladas, las puedes usar igual, con la precaución de escurrir bien el agua de cocción. 

Útiles necesarios: 
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