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Mejillones con salsa picante

Solapas principales

Descripción

Los mejillones, tan baratitos, tan humildes, son un auténtico manjar. Puro mar. Y en esta receta, con ingredientes que todos tenemos en casa, os enseño como cocinarlos, en un momento y con un resultado espectacular.

Mejillones en salsa  picante
bajo en grasas - bajo en carbohidratos - precaución alergias - sin gluten - sin lácteos - bajo en calorías
Dificultad: 
Fácil
Tipo de plato: 
platos principales - salsa - segundos platos - entrantes - tapas
Para hacer con niños: 
0
Para tupper: 
0
Tipo de receta: 
Receta

Resumen

Yield
raciones
Prep time
25 minutos
Cooking time
10 minutos
Total time
35 minutos

Ingredients

1 kilogram
mejillones
3
dientes de ajo
1
cebolla (pequeña)
2 cucharadas
pimentón
1
cayena
1 cucharada
harina
1⁄2
vino blanco
1
aceite de oliva

Instructions

Lo que más tiempo nos va a llevar para cocinar los mejillones es limpiarlos antes. Si tenemos un poco de ojo, al comprarlos buscaremos que no estén muy llenos de lapas, de barbas y demás guarrerías marinas, y así trabajaremos un poco menos. En casa los limpiaremos uno a uno, raspándolos con un cuchillo y quitando las barbas que salen por fuera de la concha. Por si acaso, desechamos los que estén rotos o abiertos, no sea que estén malos y nos den un dolor de estómago.

  • Cuando ya los tengamos relucientes, los ponemos en una cazuela, a ellos solos, al fuego. Le ponemos una tapa, para que coja antes temperatura, y cuando veamos que están todos abiertos, los podemos retirar. Los mejillones se abren con el calor y sueltan un montón de líquido, que emplearemos para la salsa. 
  • Mientras se abren los bichitos, picamos el ajo menudito y la cebolla. Los ponemos a pochar en una sartén con un poco de aceite, y cuando esté bien blandito, incorporamos la harina y le damos un tueste de un minuto, sin dejar que se pegue. 
  • Para entonces seguro que ya se han abierto los mejillones. Los retiramos del fuego, para que no se salga toda el agua, mientras echamos el pimentón y la cayena en la sartén. Lo removemos unos segundos y, con la ayuda de un colador, añadimos poco a poco el líquido de los mejillones. Seguramente sea mucho, no lo eches todo al principio, que para añadir siempre hay tiempo. Lo ponemos a cocer a fuego lento, removiendo de vez en cuando.
  • Mientras, volvemos a los mejillones. Los sacamos de las conchas, dejando algunas para utilizarlas como cuchara. No perdamos de vista la salsa, si espesa mucho echamos un poco más de líquido. 
  • Cuando haya cocido cinco minutos, podemos triturar la salsa con una batidora (no es un paso imprescindible si no te importan los trocitos) Eso sí, ten en cuenta a la cayena si la trituras: te quedará bastante más picante que si se queda entera. También puedes buscarla y sacarla antes de triturar.
  • Muy bien, ya está.  Ponemos los mejillones en una fuente, le echamos la salsita por encima, y a disfrutar.

Notes

No he especificado si el pimentón debe ser dulce o picante, porque depende de lo valiente que sea cada uno, o de lo que sus papilas gustativas sean capaces de aguantar. Para mí, ya está bien con la cayena, y le pongo sólo pimentón dulce, pero para machotes con lengua de acero se pueden mezclar ambos tipos. Y comprar más botellas de Albariño. 

Y para tener un plato único, puedes utilizar estos mejillones para acompañar unos espaguetis. Están buenísimos. 

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