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Natillas

Solapas principales

Descripción

Uno de los postres estrella del menú del día: las  natillas. Pero amigo, que no te den gato por liebre: aunque te diga que son caseras, son de polvitos...normalmente. Y no es tan difícil hacer unas natillas de verdad, aquí está la prueba. Los ingredientes, comunes; no necesita utensilios raros, ¡pero si las hacían así nuestras abuelas! Venga, vamos a probar.

vegetariano
Dificultad: 
Normal
Tipo de plato: 
postres
Para hacer con niños: 
1
Para tupper: 
0
Tipo de receta: 
Receta
  • Tiempo de preparación:
    10 minutos
  • Tiempo de cocinado:
    15 minutos
  • Tiempo total:
    25 minutos

Ingredientes

Raciones
1 litro
leche
5  
huevos (sólo la yema)
1  
peladura de limón
1  
vaina de vainilla
1 cucharada
maicena
6 cucharadas
azúcar

Instrucciones

  • Ponemos la leche en una cazuela, a infusionar con la piel del limón y la vaina de vainilla.

¿Qué tal se nos da eso de separar las claras de las yemas? Demostremos nuestra pericia y echemos las yemas en un bol. Las claras las podemos guardar para otras cosas.

  • Batimos las yemas con el azúcar y la maicena. Lo ideal es tener una varilla manual, que la usaremos todo el proceso. 
  • Cuando veamos que la leche comienza a hervir, y empieza a burbujear por los bordes, cogemos un cazo de leche y lo añadimos a la mezcla, batiendo un poquito, y luego vertemos muy despacio el contenido del bol en la leche, sin dejar de remover. 
  • Veremos cómo la superficie se llena de una espuma muy fina, que se irá retirando según pasen los minutos. Bajamos el fuego para que no rompa el hervor, mientras damos vueltas sin parar, al menos siete u ocho minutos. No te preocupes si no parece muy espeso, cuando se enfríe espesará un poco más.
  • Retiramos la cazuela del fuego y vertemos las natillas en una fuente, o la repartimos en cuencos individuales, pasándolas por un colador por si ha quedado algún grumo.
  • Si te entra el ansia, las puedes probar, pero es mejor dejarlas enfriar. Es el momento de ponerle una galleta, o de espolvorearlas con canela. 

Notas

La maicena es opcional, se pueden hacer unas natillas más claritas sin ella, o poner una pizca más y hacerlas más espesas. Pero como esta receta es mía, la pongo como me gusta a mí, hala.

Una vez me pasó que, como estaba cocinando varias cosas a la vez, para evitar que la leche se pusiera a hervir y se saliera, la retiré y la volví a calentar varias veces. Resultado: unas  natillas amargas. No lo recomiendo para nada, ¡me dió una rabia! Así que aprended de mis errores, total, no se tarda mucho y es mejor prestarles toda nuestra atención. El postre nos lo agradecerá.