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Papas arrugadas con mojo

Solapas principales

Descripción

¡Ay, quién estuviera en Canarias ahora mismo! ¡Qué clima! ¡Qué gente! Y sobre todo, ¡qué papas! Papas antiguas, negras o bonitas, exquisitos bocados llegados del Nuevo Mundo, acompañadas de un sencillo mojo para deleitar los paladares. Los isleños pueden disfrutar con sus variedades de papas, y los que nos quedamos en la península tendremos que sustituirlas por patatas nuevas pequeñitas. ¡Veréis qué ricas!

Papas arrugadas
plato completo - vegetariano - vegano - sin lácteos
Origen: 
Canarias
Dificultad: 
Fácil
Tipo de plato: 
salsa - entrantes - tapas
Para hacer con niños: 
1
Para tupper: 
1
Tipo de receta: 
Receta

Resumen

Yield
Raciones
Prep time
20 minutos
Cooking time
40 minutos
Total time
1 hora

Ingredients

1 kilogram
patatas
100 grams
sal gruesa
 
agua
2
pimientos choriceros
1 cucharada
pimentón
2
dientes de ajo
2 rebanadas
pan
100 mililitros
aceite de oliva
100 mililitros
vinagre suave
1⁄2 cucharadita
comino
1 pellizco
sal

Instructions

  • En primer lugar, lavamos y cortamos los pimientos choriceros por la mitad, y los metemos en un recipiente con agua para hidratarlos. Después de  una hora, más o menos, retiramos la carne raspando el interior con una cucharilla, sin complicarnos mucho, porque si queda algo de piel no pasa nada. También venden la pulpa, ya extraída, en botecitos pequeños.
  • Lavamos las patatitas bien y las ponemos en una cazuela de base ancha. Las cubrimos de agua y echamos la sal, encendemos el fuego y las hervimos hasta que estén blanditas (dependiendo del tamaño de la patata, esto puede ser entre treinta y cincuenta minutos) Comprobamos que están cocidas atravesándolas con un palo de brocheta, porque al ser tan  pequeñas si utilizamos un cuchillo partiremos la patata por la mitad, o casi. Mientras tanto, seguimos elaborando el mojo.
  • En una sartén echamos el aceite y doramos los dientes de ajo pelados. Los retiramos a un recipiente donde podamos usar la batidora, y en el mismo aceite doramos también el pan, que acabará en el mismo recipiente. 
  • Añadimos la pulpa de los pimientos, el aceite, el vinagre, el pimentón y los cominos, con una pizca de sal. Lo trituramos a conciencia con la batidora. Si queremos una textura más ligera, podemos añadir un chorrito de agua.
  • Ya tenemos el mojo, vamos a ver cómo van las patatas. Si ya están cocidas, escurrimos bien el agua y vamos a proceder al "arrugamiento".

Dependiendo de la cantidad de agua que hayamos usado para cocer las patatas, la sal se habrá depositado en el fondo o se habrá disuelto en su totalidad, yéndose por el fregadero al escurrirlas. Necesitamos un buen puñado de sal para arrugarlas, así que si no tenemos en la cazuela, se lo añadimos. 

  • Volvemos a colocar la cazuela en el fuego, a temperatura media-fuerte, y la removemos agarrando la cazuela por el asa y sacudiéndola durante unos minutos. La sal y el calor hace que las patatas se pongan blanquecinas y la piel se arrugue. 
  • Fíjate, ya lo tenemos todo. Sacamos las patatas a una bandeja, el mojo a un cuenco, y cada cual que se sirva.

Notes

Como segoviana inexperta, no es mi intención dar clases magistrales sobre mojos canarios, de los que hay tantas variedades, sabores y colores. todos hemos oído hablar del mojo picón, y del mojo verde que se elabora con cilantro. En las islas utilizan un pimiento especial que llaman Picona, y que le da ese puntillo picante al mojo picón. Como con los pimientos choriceros que tenemos en la península no conseguimos ese picorcillo, puedes añadirle una pimienta de cayena, o media, según tu capacidad de aguante. Yo me confieso más bien floja en ese sentido. El mojo que os acabo de presentar puede no ser muy representativo de la cocina canaria, pero está muy rico; doy fe. 

Ah, y aunque me he puesto muy fina con el título, a este plato se le conoce en el mundo entero por "Papas arrugás".

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