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Polvorones caseros de almendra

Solapas principales

Descripción

Me encanta la navidad, desde siempre. Las luces, los adornos, la comida... En cambio, nunca me gustaron mucho los polvorones, yo era más de mazapán.  Pero eso era porque aún no había probado éstos... Es una receta infalible y nada complicada, sólo hay que aguantar la impaciencia de querer comérselos ya. Y recomiendo  no hacer una tonelada la primera vez, es mejor que vayas ajustando a tus gustos el grado de tueste, de dulzor... Empieza con estos veinte. Yo te ayudo.

polvorones caseros
sin lácteos
Época del año: 
invierno
Dificultad: 
Normal
Tipo de plato: 
postres
Festividades: 
Para hacer con niños: 
1
Para tupper: 
0
Tipo de receta: 
Receta

Resumen

Yield
unidades
Prep time
20 minutos
Cooking time
50 minutos
Total time
1 hora, 10 minutos

Ingredients

350 grams
harina (de repostería)
50 grams
almendra (molida)
100 grams
azúcar glass
120 grams
manteca de cerdo (ibérica)
1
anís
1 cucharadita
canela en polvo
 
azúcar glass (para decorar)

Instructions

  •  Precalentamos el horno a 150 grados. Tamizamos la harina pasándola por un colador, si no tienes un tamiz, y la mezclamos con la almendra molida. La extendemos en una bandeja de horno y la horneamos durante cuarenta minutos. Tendremos que moverla de vez en cuando, para que se seque homogéneamente. En principio queremos que se tueste muy ligeramente, así que vigilamos el horno, que los carga el diablo. Pasado ese tiempo, dejamos que se enfríe bien. 
  • En un bol grande, hacemos un volcán con la harina ya fría y echamos todos los ingredientes. Amasamos hasta que quede todo bien integrado, y hacemos una bola. Atención al punto: aunque parezca un poco terrosa, si coges una bolita y al apretarla en la palma de la mano queda compacta, sin agrietarse, está perfecta. Si se agrieta necesitará un poco de manteca más. Metemos la masa al frigorífico media hora.
  • Pasada esa media hora, sacamos la bola y la volcamos en una encimera limpia. Lo sé: está dura, se rompe, parece imposible, pero confiad un poco más; vamos aplastando con la mano y alisando los bordes, hasta conseguir un grosor de un dedo más o menos. Pasamos un rodillo suavemente para alisar la superficie. Los bordes, que se van agrientando, los juntamos con los dedos  con mucho mimo. Ya lo tenemos. Con un cortapastas redondo o un vaso pequeñito del revés, presionamos la masa y vamos cortando círculos iguales (esto les encanta a los niños). La masa que va sobrando la volvemos a juntar (sin amasar) todas las veces que haga falta y aprovechamos todo lo que podamos. Dejamos que los polvoroncitos se aireen y se sequen al aire durante una hora.
  • Colocamos los polvorones en la bandeja del horno, protegida con papel, y ponemos el grill. La bandeja, en la parte media-alta del horno, durante diez minutos, como siempre vigilando, porque es una faena gordísima que se quemen ahora. Cuando se empiecen a dorar los bordes, ya están. Si nos pasamos de horno, se ponen más duros, y también es una pena. Cuando los saquemos del horno, los dejamos enfriar y los espolvoreamos con azúcar glass al gusto.

 

Notes

Los polvorones tienen que poder cogerse con los dedos sin que se deshagan, pero en la boca se funden en un segundo. Si quieres, puedes envolverlos en papel de seda , que queda muy profesional. Ya verás como son todo un éxito .

Útiles necesarios: 
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Pularda rellena

Las pularda rellena es un clásico navideño, igual que el pavo o el besugo, pero un poco más económico, y no tiene nada, nada que envidiarles. Con el relleno más festivo y aromático y bien regadito de licor, disfrutaremos del plato principal en uno de los muchos banquetes que nos damos en fiestas.  La elaboración es mucho menos complicada de lo que parece, de verdad, te animo a que te  líes la manta a la cabeza y que invites a tus suegros a cenar. Quedas bien fijo.

Pularda rellena