Se encuentra usted aquí

Torre de berenjena con marisco

Solapas principales

Descripción

El sabor suave y la textura única de la berejena combinan con casi cualquier cosa: carne, pescado, pastas, arroz… En este plato, con mejillones y gambones, se convierten en un auténtico plato de lujo asequible y muy resultón.

Torre de berenjena con marisco
bajo en grasas - bajo en carbohidratos
Dificultad: 
Normal
Tipo de plato: 
platos principales
Para hacer con niños: 
0
Para tupper: 
1
Tipo de receta: 
Receta

Resumen

Yield
personas
Prep time
30 minutos
Cooking time
20 minutos
Total time
50 minutos

Ingredients

3
berenjenas
1 kilogram
mejillones
12
gambones
1⁄2
cebolla
4 cucharadas
harina (para el roux)
1⁄2
harina (para rebozar)
1⁄4 litro
aceite de oliva (para freir)
1 cucharada
mantequilla
1
nata líquida (o leche evaporada)
1 pellizco
sal

Instructions

  • Lavamos las berenjenas y las cortamos en rodajas no muy finas. Las salamos y las dejamos media hora en una rejilla o un escurridor, porque soltarán algo de agua, para que no amarguen.
  • Limpiamos los mejillones raspando las conchas con un cuchillo y quitando las barbas. Los abriremos poniéndolos en una cazuela, sin nada, al fuego. Cuando estén todos abiertos, los apartamos y colamos el líquido que han soltado, guardándolo. Cuando no te quemes los dedos (mi consorte tiene un improperio especial, bien potente, para cuando se quema, que no voy a reproducir porque hay niños delante) sacas los bichos de las conchas, dejando algunas para que hagan bonito.
  • Pelamos los gambones, menos uno por ración, que nos servirán para decorar, y lavamos bien las cáscaras. Las ponemos en otro cacito pequeño con un dedo de agua, y las cocemos cinco minutos. Apretamos un poco las cáscaras para que suelten todo el jugo, y hacemos lo mismo: colamos el líquido y lo juntamos con el de los mejillones.
  • Ponemos a calentar el aceite y pasamos las rodajas de berenjena por harina, por los dos lados. Las freímos rápidamente hasta que tomen un color doradito, y las sacamos a un plato con un papel absorbente.
  • Saca otro cazo o sartén. ¡Venga, hoy estamos que lo tiramos! En ésta ponemos la mantequilla con un chorrito de aceite de oliva, y pochamos la cebolla picada muy muy fina. Cuando esté blandita echamos la harina, damos unas vueltecitas y vamos añadiendo el caldo que hemos acumulado muy poco a poco, sin dejar de mover para que no salgan grumos. No hace falta añadir nada de sal, estará bastante sabroso y con mucho sabor a mar. Cuando ya tengamos una cremita (a ésto se le llama roux), añadimos los gambones pelados para que se hagan en dos minutos y los mejillones, y lo suavizamos con el chorrito de nata.
  • Para no manchar otra sartén, que ya llevamos unas cuantas, retiramos el aceite de la que utilizamos para freír las berenjenas y pasamos los gambones enteros  para hacerlos a la plancha, esta vez con una pizca de sal. Y ya podemos montar el plato:
  • Hacemos una torrecilla con las rodajas de berenjena y vertemos por encima el roux, con todo lo que contiene. Colocamos estratégicamente las conchas y el gambón, en plan King Kong en el Empire State.  Y a hacer equilibrios hasta la mesa. ¡Que aproveche!

Notes

Con un vino blanco de Ribeiro, o Albariño, están como para gimotear de gusto. Seguro que después de comer pensarás que ha merecido la pena la colección de cacharros que hemos utilizado.

En una versión para tupper, podemos organizarlo como una lasaña, sin excentricidades.  Y si es para la oficina, sin vino, golosón…

Platos relacionados: 

Lasaña de berenjena

Las berenjenas: esa maravilla que va con todo. En esta versión, con carne picada de ternera, al estilo moussaka pero sin cordero y sin bechamel, muy muy ligera.